LA TERCERA Río Submarino Sur-Norte Chile: Una solución sustentable para la seguridad hídrica de Chile

Señor Presidente de la República, hemos escuchado con atención la reciente Cuenta Pública y como entidad técnica, especialista mundial en temas de transporte hídrico, nos gustaría realizar algunas reflexiones en la línea de una estrategia que coincide con el objetivo país, de contar con un abastecimiento hídrico seguro y sustentable, en el escenario incierto del cambio climático con los desafíos sociales, económicos y ambientales 
que conlleva.

En distintos pasajes del discurso se abordó la problemática de la escasez de agua, señalando que “entre los grandes problemas, desafíos y oportunidades del Chile de hoy está la sequía, la más severa de los últimos 100 años, que nos afecta desde hace ya 11 años, y que las lluvias recientes alivian, pero no superan”. En la misma línea, afirma tener diversas formas para responder a esta crítica situación, siendo el primero de ellos “construir
a una sociedad más justa, inclusiva y diversa”, además de “enfrentar el cambio climático y el calentamiento global”, potenciando “nuestro esfuerzo de forestación y reforestación, con un plan de 230.000 hectáreas en 10 años, privilegiando los bosques nativos”.

Muchos coincidimos con lo planteado sobre la necesidad de hacer frente a esta sequía, pues Chile cuenta con un gran potencial agroalimentario, sobre todo entre Atacama y Biobío, lo que, según las mismas palabras, “significará un poderoso impulso al desarrollo de 
las regiones, a la creación de empleos y a una mejoría sustancial en la calidad de vida del mundo rural.”

Nuestro Proyecto de Río Submarino Sur – Norte Chile permitirá alcanzar todos esos objetivos económicos, sociales y ambientales; más y mejor que cualquier otra alternativa, según datos del Estudio CORFO/UCh de Julio 2019 y diversos otros estudios que han sido
entregados a las instancias gubernamentales que la ley indica, por lo que ya están en poder de las autoridades pertinentes.

En esta Cuenta Pública también ha declarado que “Chile ha optado por el desarrollo sustentable. Porque no hay desarrollo sin sustentabilidad, ni hay sustentabilidad sin desarrollo” y adherimos firmemente a ese propósito, a través de un proyecto construido sobre la base de que todos los usuarios deban tener derecho y acceso al recurso, y con la convicción de que ninguna gota de los ríos se pierde en el mar, porque satisfacen a un usuario diferente que es el hábitat marino. 

Razonamientos basados en la ciencia y aceptados internacionalmente por amplios sectores, permiten determinar la cantidad y las épocas de los caudales hídricos 
requeridos para mantener los componentes, procesos y resiliencia de los ecosistemas acuáticos y a la vez mantener los bienes y servicios que proveen a los hombres, es decir,
el punto de equilibrio justo entre necesidades humanas y necesidades ecológicas. Estos razonamientos, anclados en la ciencia, demuestran que las necesidades y la prosperidad pueden realizarse plenamente manteniendo a la vez el buen estado de los ecosistemas acuáticos, como lo plantea nuestro Río Submarino.

Al igual como se resolvió la interconexión eléctrica a lo largo del país, con nuestra iniciativa, Chile se beneficiará de una seguridad hídrica total y permanente gracias a una conectividad integral de sus recursos hídricos a lo largo de toda su extensión geográfica. Este beneficio podría abarcar potencialmente desde el Ñuble hasta Arica y para todos los usos: el consumo humano a través de Sanitarias y APRs (aproximadamente 78% del país, incluyendo las regiones Metropolitana y de Valparaíso); el desarrollo de una nueva agricultura, tanto para la gran exportación como para la familiar o de los pueblos originarios; y el abastecimiento de la pequeña y mediana minería que no tiene acceso a la desalación.

Para ello, nuestro Proyecto necesita su pronta Declaración de Interés Público por parte del MOP. Comunidades enteras del Norte Grande y Chico y de la zona Central, los beneficiarios de nuestra iniciativa esperan este acto administrativo que significa no solo el primer paso para la concreción de una manera de asegurar el flujo del agua, sino que potenciar el crecimiento productivo de todo el país, de manera innovadora y con espíritu unitario, entregando una oportunidad nueva de desarrollo para las generaciones que vienen.