Newsletter 19 de diciembre de 2019

Via marina

Estimados todos:
Por la presente newsletter, dadas las fechas en que estamos, obviamente os quiero desear una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo. A pesar de todo lo negativo que los recientes acontecimientos chilenos os han hecho y siguen haciendo sufrir, estoy convencido que una vez más será de aplicación la sabiduría popular expresada en el famoso refrán “no hay mal que por bien no venga”: con toda probabilidad y así os lo deseo, 2020 llevará Chile a una nueva y mejor etapa de su vida política, económica y social.

Pero también quiero volver sobre el desarrollo de nuestro magno proyecto Aquatacama.

En mi reciente viaje a Chile, muchos de los interesados en los temas hídricos me han hecho de
nuevo las siguientes preguntas y con todavía más insistencia, ya que el tema del agua aparece entre
las primeras preocupaciones chilenas:

  • para los nortinos beneficiarios potenciales ¿cómo podemos empujar para que tengamos el agua que necesitamos a la mayor brevedad posible?
  • para los sureños ¿cómo se puede beneficiar a nuestros compatriotas nortinos sin que se nos perjudique, nosotros las regiones dadoras?

La contestación que doy a esas dos preguntas, deja pega para el 2020 a los que quieran, para que éste vea el lanzamiento de alguna solución real y perenne, y con ello el principio de la solución para que Chile sea de verdad una potencia agroalimentaria mundial y disfrute de un enorme desarrollo económico y social: el punto en negrita subrayada a continuación, es mera repetición de lo que llevo diciendo desde años a lo largo de todas mis intervenciones.

Todos los Chilenos, nortinos o sureños, que plantean una u otra de estas dos preguntas, lo único que pueden hacer y pues deberían hacer: que la ciudadanía, directa o indirectamente a través de Alcaldes, Concejales, Diputados, Senadores, Intendentes, Gobernadores, Gobiernos Regionales, Comunidades indígenas, Gremios, Juntas de vigilancia, Asociaciones de canalistas, Cooperativas, Organizaciones de Usuarios del Agua, etc., etc., se exprese pública y reiteradamente indicando fuerte y claramente su interés en que se estudien rápida y profundamente los proyectos que están sobre la mesa, de manera lo mas científica, racional y razonable posible y que el Gobierno tome la decisión que le parezca más adecuada para Chile. Obviamente, todo ello, única y exclusivamente por las numerosas vías democráticas y legales que tienen a su disposición.

Porque, todos los Chilenos en general, así como Via Marina o cualquier otro proponente de cualquiera de los proyectos que están sobre la mesa, por ser juez y parte, tenemos poca legitimidad para opinar sobre sus pros y sus contras ni en términos absolutos ni en términos relativos el uno comparado con el otro.

Los únicos que tiene esa legitimidad, por ser su cometido y por tener la independencia requerida, son las administraciones chilenas que están a cargo de estudiarlos en el marco de la Ley de Concesiones.
Ahora bien, en democracia, cualquiera puede opinar sobre cualquier cosa. Con lo cual, voy a desarrollar de nuevo los principales pero numerosos puntos de mi argumentación con la máxima objetividad de la cual soy capaz y que muchos de Vds. me reconocen.

Entre otras alternativas, están los tres proyectos de trasvasije sur-norte en estudio en la DGC del MOP, el que va por tierra de Reguemos Chile (que llega sólo al sur del Maipo en su versión actual y en su versión inicial sólo hasta Huasco), el que va por la Ruta 5 de un grupo español (ingresado en Concesiones en el 2012 y que prevé sólo 5m3/s para la agricultura) y el de Via Marina por tubo submarino (que por sus peculiares características puede alcanzar cualquier distancia y caudal que puedan ser requeridos en una visión de desarrollo regional y ordenamiento territorial a muy largo plazo, de manera a la vez técnicamente viable, ecológicamente sustentable, económicamente rentable y políticamente aceptable).

Es necesario resaltar, desde la presente introducción, los principales resultados del Estudio Corfo/UCh de Julio 2019. Por el lado de la “oferta” de agua, existiría una disponibilidad efectiva, es decir descontando el caudal ambiental o ecológico requerido por el bienestar de los ecosistemas río abajo, así como descontando el caudal físico y jurídico requerido por los usos río abajo, de 500m3/s en promedio anual para los dos ríos Maule y Biobío, EN LA DESEMBOCADURA (1000m3/s en promedio anual añadiendo los ríos Toltén e Imperial), 100m3/s en total en las cuencas medias y ninguna en las cuencas altas. Por el lado de la “demanda” de agua, ese estudio la estima para el total desde la Quinta Región hasta la frontera peruana, para todos los usos, considerando el escenario de crecimiento más optimista de desarrollo de esas regiones, en 379m3/s en promedio anual – es decir que bastaría tan sólo con el Maule y el Biobío – quedaría todavía un margen de 32% para enfrentar la disminución del caudal de esos ríos por el Cambio Climático – además quedarían los otros ríos más al sur. En un escenario “conservador”, la demanda sería de 206m3/s en promedio anual. Datos a confirmar por nuevos estudios en el futuro: pero ¿quién tiene los argumentos contrarios válidos para no darle crédito a un estudio realizado por dos prestigiosas instituciones chilenas a un costo de aproximadamente 150kUSD?

Salvo indicación contraria, todos los datos citados acá provienen de dicho estudio.

DECISIÓN SOBRE LA DIP

Debe quedar claro que es absolutamente potestativo del Gobierno de Chile decidir si declara de interés público alguno de estos proyectos, cuál de ellos o ninguno por preferir otras soluciones.

Para tomar su decisión, el Gobierno puede usar la metodología innovadora que está implementando para el tren de alta velocidad a Valparaíso: otorgar la DIP a varias o a todas las distintas propuestas, asesorarse con un consultor externo que realizará una evaluación comparativa de éstas, después de haber solicitado unos pequeños estudios complementarios que buscarán allanar la cancha y comparar peras con peras.

Pero, el Gobierno puede también seguir usando su metodología habitual, y pues evaluar cada solicitud por sus propios méritos y sólo con sus propios medios, llegando a una decisión independiente entre los distintos proyectos y otorgando la DIP a sólo uno de ellos. Lo que sería más fácil, más barato y más rápido. Vale decir que llegaría el agua más rápido a los beneficiarios que la esperan.

PUNTOS DE CAPTACIÓN

Facilitaría ampliamente una toma de decisión rápida de las autoridades chilenas, principalmente el MOP pero también el Minagri, que tuvieran claridad sobre el sentimiento de los sureños con relación a estos proyectos.

Los sureños han expresado pública y reiteradamente una oposición fuerte y clara a los proyectos terrestres. Sobre el proyecto marítimo, están más abiertos.

De hecho, no veo por qué motivo los sureños se podrían oponer racional y razonablemente, a priori, al proyecto submarino. Sin embargo, sí estarían en su perfecto derecho pidiendo que se estudie debidamente.

Al considerar Aquatacama tomar agua en la desembocadura de los ríos de toma, es decir al idear ser el último usuario humano potencial de la cuenca, Aquatacama no causará perjuicio alguno a cualquier otro consumo río arriba: humano a través de las sanitarias o de los comités APR, industrial o agrícola.

Aquatacama tampoco debiera afectar negativamente los ecosistemas (fauna y flora) de la desembocadura y de la pluma del río en el mar con los servicios medioambientales correspondientes
ni tampoco perturbar significativamente la cantidad de nutrientes y sedimentos que constituyen el sustento de los recursos haliéuticos. De hecho Aquatacama captará una proporción reducida del
caudal físico real en su punto de toma y sobre todo de la disponibilidad efectiva descontando el
caudal ambiental o ecológico requerido por el bienestar de dichos ecosistemas. Recordar que
existiría una tal disponibilidad de 500m3/s en promedio anual para esos dos ríos EN LA DESEMBOCADURA (1000m3/s en promedio anual añadiendo los ríos Toltén e Imperial).

Sin embargo, pareciera legítimo que se estudien científicamente y en detalle, en las instancias
administrativas que corresponda y con la participación de todos los interesados sureños, las consecuencias posibles de Aquatacama en esas áreas y que se ideen las limitaciones que se debieran
aplicar a Aquatacama en materia de modalidades cuantitativas y cualitativas de captación para
asegurar que efectivamente Aquatacama no cause perjuicios a las actividades sureñas, particularmente la pesca artesanal.

Si dichos estudios concluyeran que lamentablemente los sureños podrían sufrir algún perjuicio residual después de aplicar todas las medidas de mitigación posibles, sería legítimo que solicitaran que se estudien las medidas de compensación correspondientes y se impongan a Aquatacama.

Repetir que Via Marina está totalmente de acuerdo con todo lo que antecede y totalmente dispuesto a costear dichos estudios y dichas medidas de mitigación y compensación, una vez que estén debidamente justificadas y cuantificadas.

En virtud del Artículo 6 Inciso 2 del Reglamento de Concesiones, cualquier Declaración de Interés Público “no implica el reconocimiento de derecho alguno del postulante sobre la presentación, ni la aprobación de la misma, sino sólo un interés de conocerla en detalle, sin responsabilidad ulterior para el MOP”. Es pues totalmente legítimo para los sureños que dicha participación ciudadana constituya un elemento importante de la Etapa de Proposición de Aquatacama después de su eventual DIP y previa a la eventual licitación de la concesión correspondiente, con el fin de conseguir la mejor adecuación posible de dicho proyecto a las necesidades sureñas.

La realización de dicha adecuación permitirá la generación de un desarrollo económico y social significativo en el Norte Grande y Chico de Chile, sin afectar negativamente las regiones dadoras del recurso hídrico. Lo que es el objetivo de Aquatacama y la filosofía sobre la cual se fundamenta el sistema de transporte submarino de Via Marina.

PUNTOS DE ENTREGA

Facilitaría también ampliamente una toma de decisión rápida de las mismas autoridades chilenas, que tuvieran claridad sobre el sentimiento de los nortinos con relación a las potenciales soluciones para solucionar sus problemas de escasez hídrica.

Cualquier especialista del agua, y entre los destinatarios de la presente newsletter hay numerosos, podría expresar de nuevo unos cuantos hechos probados reiteradamente:

- Hay que distinguir las medidas de mejora de la gestión o gobernanza del agua: en esta categoría entran, entre otras:

  • Cambios al Código de Aguas
  • Construcción de embalses (construcción de la totalidad de los 26 embalses del actual plan de embalses)
  • Relleno de acuíferos (similar a embalses)
  • Inversión en riego tecnificado (para aumentar un 5% la eficiencia de riego de todo el sector agrícola nacional)
  • Revestimiento de canales
  • Reúso de aguas servidas (100% del agua de los emisarios y un 33% del agua servida que se vierte en cauces)
  • Estas medidas NO añaden disponibilidad de agua SUPLEMENTARIA, tienen unos plazos de realización también muy dilatados (un promedio de cerca de 15 años para los embalses chilenos según datos de la CNR).
  • Sin embargo, SÍ se podrían implementar en cualquier caso. Es decir que no son alternativas excluyentes de otras. Son complementarias e independientes de cualquier otra: se pueden realizar antes, después, a la vez, nunca, todas, algunas …
  • El mejor uso de los recursos hídricos, permitido por esas medidas, generaría, al término del decenio entrante, una mejor disponibilidad del agua EXISTENTE de entre 20 y 30m3/s.
  • Es decir que ninguna de esas numerosas medidas individualmente y ni siquiera todas ellas reunidas, por muy interesantes y necesarias que sean, permitiría colmar la demanda del norte ni en el escenario conservador – 206m3/s – ni menos aún en el escenario optimista – 379m3/s –.

-Por otro lado están las medidas que SÍ añaden disponibilidad de agua SUPLEMENTARIA: en esta categoría entran:

  • La desalación (construcción de cuatro plantas desaladoras de 2,5 m3/s como la mayor de Sudamérica en diez años, vale decir un total de 10m3/s) – añadir que ningún país del mundo (salvo casos muy anecdóticos a pesar de todo lo que cuenta la industria desaladora) utiliza agua desalada para la agricultura tanto por razones técnicas (enormes caudales agrícolas), como económicas (precio demasiado alto para la rentabilidad de la agricultura), cualitativas (empobrecimiento de los cultivos por falta de minerales, …), aparte de los problemas ecológicos generales de la desalación
  • (consumo energético elevado, succión de elementos, devolución de salmuera).
  • Un trasvasije terrestre bien partiendo de las cuencas altas (Reguemos Chile – NINGUNA disponibilidad de agua), bien partiendo de las cuencas medias (españoles – disponibilidad de agua de 100m3/s en promedio anual).
  • Es decir que ninguna de esas medidas permitiría colmar la demanda del norte ni en el
  • escenario conservador – 206m3/s – ni menos aún en el escenario optimista – 379m3/s – (ni siquiera conjuntamente con todas las mejoras de gobernanza o gestión anteriormente descritas).
  • Un trasvasije submarino partiendo de las desembocaduras (Aquatacama – disponibilidad de agua de 500m3/s en promedio anual considerando sólo Biobío y Maule - 1000m3/s añadiendo Toltén e Imperial).
  • Es decir que esta medida es la ÚNICA que permitiría colmar la demanda de TODO el Norte Grande y Chico para TODOS sus usuarios, no sólo en el escenario conservador – 206m3/s – pero también en el escenario optimista – 379m3/s –. ¡Por si sola!

Saludos respetuosos a todos y ¡que el Viejito Pascuero se porte bien con todos Vds., llevándoles agua!.